Monday, June 19, 2006

APOLOGÍA A UNA AMANTE


Me topé repentinamente con ella. La vi de reojo. Es hermosa, no lo puedo negar. Tiene esa mirada que engancha, seduce y fulmina, la que yo nunca he podido tener.
Me topé con ella cuando menos lo esperaba y, como suele ocurrir, cuando menos preparada estaba para encararla.
No es ni más joven, ni más alta, ni más inteligente. Es mucho más flaca, eso sí y ni hablar de las tetas. Me supera en misterio, novísimo encanto que desarma a cualquiera. Me mira de arriba a abajo, me convence de su poder, me aniquila y me golpea. Me arrebata la gracia y me recuerda lo que soy.

1 Comments:

Blogger claudia said...

Qué fuerza y sinceridad más alucinantes.

9:01 AM  

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